TRES DÉCADAS DE SERVICIO CUMPLE VICEPRESIDENTE, MARCO BEAS

Ingresó a BancoEstado en 1993 y no pasó mucho tiempo para que diera rienda suelta a una de sus grandes pasiones: La Lucha Social.  Delegado en cada una de las sucursales y áreas que integró, Marco Beas desde adolescente sintió el deber de organizar, liderar, pero por sobre todo, de enfrentar las arbitrariedades e injusticias.

Si bien crecer a mediados de los ochenta y vivir su adolescencia durante un período complejo de la historia de este país, no fue fácil, tuvo la capacidad de encontrar los espacios para desarrollar su vocación política y trabajar en pos y beneficio de los otros.

“Desde mis años en el Liceo de Aplicación, sentí las ganas de representar a mis compañeros y ellos vieron en mí las condiciones para hacerlo. Eran tiempos difíciles, pero había una mística especial, una mística que inundó cada uno de nuestras acciones y que sin dudas, marcó mi vida”.

La experiencia del Liceo, las marchas, las protestas y la represión, lo hicieron madurar a la fuerza, pero le brindaron la seguridad para asumir otros desafíos y proyectar esta vocación de servicio en espacios, como BancoEstado, institución que lo alberga hace dos décadas y donde continuó la labor que comenzó un día en “El Aplicación”.

 “Al ingresar a la empresa de inmediato me involucré en la actividad sindical y fui tomando conciencia de la realidad de los trabajadores, y de lo mucho que había por hacer, por cambiar. Fue en ese contexto y junto a un grupo de compañeros y amigos, decidimos asumir el desafío de generar un recambio dentro de la Organización Sindical”.

Delegado de Quinta Normal, la Banca Institucional y Recursos Humanos, el año 2006 ingresó a la Directiva Nacional del Sindicato, donde en la actualidad ocupa el cargo de presidente y es activo promotor de espacios para las nuevas generaciones.

“Formar parte de la Directiva es un privilegio, pero también una enorme responsabilidad, dado que no sólo debemos establecer canales de diálogo o de gestión, sino que debemos tener la capacidad de analizar nuestra propia labor, ser autocríticos, reconociendo falencias y trabajando en la formación de nuevos cuadros de representantes sindicales para  la Organización”.

Padre de dos hijas, es un agradecido del Banco por la posibilidad de crecer profesionalmente, pero más agradecido está de la vida por la oportunidad de ser protagonista de su propia historia. “Tengo el orgullo y la satisfacción de asumir siempre mis responsabilidades con entereza, siendo no sólo espectador de mi realidad, sino que un agente de cambio”, concluyó Marco.

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